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Panorama de las Microfinanzas en México « Héctor San Román

Panorama de las Microfinanzas en México

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En México al igual que en el mundo están de moda las micro financieras en el entorno de la liberalización del sector financiero y del otorgamiento del crédito, sin embargo, en el presente escrito nos avocaremos a señalar las principales diferencias que el proceso ha tenido en México así como los diferentes entornos jurídicos que regulan esta actividad y las dificultades para alcanzar una convergencia con las tendencias existentes en otras partes del mundo.

Antecedentes.

En la década de los 70s los precursores de instituciones como el Banco Graamen en Bangladesh (1976) o la institución holandesa católica Oikocredit (1975) iniciaron actividades de micro crédito con el objetivo de que los beneficiarios pudieran iniciar alguna actividad productiva o empresarial que les permitiera con su propio esfuerzo el salir de la pobreza.

Desde entonces, estas instituciones se han desarrollado hasta tener, en el caso de Banco Graamen el carácter formal de Banco a partir de 1983 y en el que una premisa importante es que se obliga a los acreditados a ahorrar en acciones del propio Banco, por lo que la titularidad del 96% del Banco corresponde a los propios receptores de crédito, es decir, personas pobres y sólo el 4% del capital es propiedad del Gobierno de ese país.

En el caso de Oikocredit, que conserva la naturaleza de ser una Organización No Gubernamental pero que se ha secularizado apartándose de su origen como institución religiosa de beneficencia, su desarrollo la ha llevado a ser una institución financiera con cobertura global, pero que mantiene la tónica de ser una institución de apoyo digno a los microempresarios mediante una política corporativa de topar el monto de los dividendos para los accionistas.

Existen muchos otros sistemas basados en la solidaridad o apoyo gubernamental como el Banco Rakyat de indonesia, Gabay en Filipinas, Confianza en Perú, OMRO en Rumania, Mec Delta en Senegal.

La Organización de las Naciones Unidas nombró a 2005 el año mundial del Micro crédito. En 2006, Muhammed Yunus el fundador de Banco Graamen obtuvo el premio Nobel de la Paz. Estos elementos se han convertido en un detonador de las microfinanzas a nivel mundial.

En América Latina, la actividad micro financiera ha tenido su propio desarrollo, en cada país se pueden encontrar diferentes tintes pero la constante ha sido que las micro finanzas o apoyos a microempresarios ha estado ligada siempre a esfuerzos gubernamentales por promover la actividad productiva de los sectores más pobres, principalmente las regiones rurales o para la población urbana marginada.

En el caso de México es de gran relevancia la aparición en medio de la crisis de 1995 del libro “Las Finanzas Populares en México” de Catherine Mansell, esposa del actual secretario de Hacienda y Crédito Público en el que se mencionan las figuras tradicionales de ahorro popular formales e informales: a través de tandas, bancos, el incipiente SAR y los sistemas de préstamo de agiotistas y personas dedicadas al negocio del empeño.

De cualquier manera, la constante en esta materia ha sido que la usura o la actividad de otorgamiento de crédito a los sectores pobres de la sociedad ha sido un negocio altamente redituable por lo que ha sido desempeñada por personas e instituciones que buscan obtener una alta rentabilidad para sus accionistas, situación en la que encontramos desde personas físicas que otorgan crédito de manera informal hasta casas comerciales que cotizan en el mercado de valores, pasando por bancos, entidades supervisadas, parafinancieras rurales creadas con apoyos gubernamentales, hasta llegar a las instituciones que arriben al escenario económico con motivo de la liberalización del crédito en México.

Por otro lado, el apoyo a las clases marginadas se ha visto como una actividad gubernamental que de manera planeada o no, ha sido utilizada con fines político clientelares y en el mejor de los casos ha sido atendida bajo el esquema de dádivas por instituciones benéficas apoyadas por grupos religiosos.

En este sentido es de llamar la atención el desarrollo obtenido por lo que hoy es Banco Compartamos, institución que tuvo su origen en 1990 como una Institución de Asistencia Privada que inició un programa de créditos que en cuanto a grupo objetivo al que son dirigidos resultan similares a los del banco Graamen, es decir, se otorgan a mujeres microempresarias bajo un esquema solidario y de aval social en las regiones de Oaxaca y Chiapas. Esta institución ha experimentado en 16 años una importante evolución por lo que llegó a transformarse en una Sociedad Financiera de Objeto Limitado en el año de 2000 y en un Banco con más de 50 sucursales y 3,000 empleados en 2006. Si bien Compartamos le da acceso al crédito a tasas de mercado (que son muy altas) a personas que de otra suerte estarían marginadas o sujetas a tasas exorbitantes, no comparte por completo la filosofía de sus homólogas Oikocredit y Graamen en lo relativo a consolidar la propiedad del Banco por los propios acreditados o la limitación de ganancias a un tope de dividendos por año, ni tampoco una política de escisiones de negocios que se deriven del negocio principal para mantener el enfoque en el micro crédito de actividades productivas iniciales.

Lo anterior resulta lógico puesto que Banco Compartamos es un negocio lucrativo, que busca generar rentabilidad a sus accionistas y que se fondea principalmente con recursos del mercado de valores a través de emisiones de Certificados Bursátiles y que tienen un razonable nivel de apalancamiento de dos veces su captación, pero que con una imagen austera y de bajo perfil a logrado una penetración importante del lado de su mercado de crédito y del lado de los fondeadores ha manejado una imagen de empresa socialmente responsable que además tiene un nivel de cumplimiento con un nivel de cartera vencida inferior al 1% y por tanto con una calificación bursátil favorable.

Sobre Banco Compartamos es relevante señalar el hecho de que cuenta con una vinculación con el grupo ACCION Internacional, la cuál es una organización no gubernamental fundada en 1961 por Joseph Blatchford como una institución de beneficencia encabezada por un grupo de estudiantes norteamericanos, encaminada a reducir la pobreza en las regiones marginadas de Latinoamérica mediante el apoyo de actividades productivas.

Otro caso que vale la pena mencionar es el del Sistema Coopera de Cajas de Ahorro que es una Federación que opera en el Estado de Yucatán al amparo de la Ley de Ahorro y Crédito Popular de 2001 y que  remonta sus orígenes al año de 1967  en el que un grupo parroquial de Mérida bajo la asesoría del Presbítero Alfonso Zapata Acosta fundaron la caja popular Crescencio A. Cruz, nombre del que también fuese párroco de dicha ciudad. Actualmente el Sistema Coopera goza de una buena reputación y ha diversificado su abanico de productos otorgando incluso créditos para vivienda. Esta entidad como todas las que se han ido formando bajo el esquema de la referida Ley, enfrentará la competencia de las nuevas entidades con motivo de la Liberalización del Crédito en México.

Cabe mencionar el hecho de que en México, tanto los apoyos gubernamentales ya sea del desarrollo estabilizador o del manejo de la economía de manera central, pasando por los apoyos o rescates crediticios que derivaron en la enorme cartera vencida propiedad del FOBAPROA nos hablan de una cultura del no pago que ha penetrado profundamente en la cultura mexicana lo que, aunado a la falta de difusión de las ventajas del crédito, hacen que el mercado propicie por si mismo la permanencia de tasas de interés activas muy altas en virtud de que si bien existe un porcentaje importante de la población que considera que su crédito es un activo digno de obtenerse y conservarse, también existe un importante grupo que está convencido de la legitimidad del no pago, lo que queda evidenciado por la enorme cantidad de personas que existen con antecedentes negativos en las sociedades de información crediticia o buroes de crédito.

Marco Jurídico Mexicano.

En la actualidad existe un marco normativo por el que convergen una multiplicidad de figuras, instituciones y autoridades involucradas en el ámbito del microfinanciamiento, no siempre de manera articulada y sin una claridad de acuerdos entre los distintos actores con respecto a la ética, objetivos y sustentabilidad del sistema. A continuación daremos un panorama general sobre el particular:

I.- Protorregulación.

Durante la década de los 50´s se constituyeron en el interior del país diversas cajas populares y cajas de ahorro que junto con los montepíos y casas de empeño (instituciones de asistencia privada) otorgaban créditos a sectores marginados, en muchos casos se organizaban en torno a la iglesia de la comunidad, en otros apoyados por alguna entidad gubernamental pero siempre bajo un esquema solidario y paternalista. Cabe señalar que estos créditos, coexistieron con los apoyos subsidios o dádivas otorgados ya sea por el gobierno o por las instituciones de beneficencia.

II.- Sistemas agotados.

A) Uniones de crédito y sociedades de ahorro y préstamo (también llamadas cajas de ahorro, ahora extintas). Las uniones de crédito están reguladas hasta la fecha como organizaciones auxiliares del crédito y funcionan otorgando crédito a sus miembros. Las cajas de ahorro por su parte se constituyeron a partir de 1991 al amparo de la Ley de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito, posteriormente en 1994 se deroga esta sección de dicha ley y se expide una ley específica para las sociedades de ahorro y préstamo. A lo largo de su historia muchas de estas instituciones protagonizaron fraudes a sus ahorradores y eventualmente quebraron, desaparecieron y algunas, las menos se han venido incorporando al nuevo sistema de la Ley de Ahorro y Crédito Popular de 2001. Es importante recordar que los fraudes se agravaron con la crisis financiera de 1995, ya que los líderes y representantes de las cajas enfrentaron una situación de incapacidad de incumplimiento o simplemente de aprovechamiento de la confusión general, lo anterior implicó adicionalmente un desprestigio para las autoridades financieras, principalmente la Comisión Nacional Bancaria y de Valores puesto que salió a la luz una falta de supervisión. Esta situación se vio reflejada en la manera en que fue configurado el nuevo sistema creado por la Ley de Ahorro y Préstamo de 2001.

B) Sociedades Financieras de Objeto Limitado. Mediante reforma a la Ley de Instituciones de Crédito y Reglas Generales expedidas en octubre de 1997 se autorizó la constitución de instituciones que pudieran otorgar crédito a sectores específico pero que no estuvieran facultadas para captar recursos del público. Esta figura no es de aplicación exclusiva para las micro finanzas, ya que se adapta perfectamente a cualquier esquema de comercialización o ventas a crédito ya sean bienes de consumo duradero, automóviles o vivienda o para implementar créditos ligados a fuentes específicas de repago como los créditos sobre nómina. Con la liberalización del crédito en México, estas instituciones se transformarán en Bancos, Sociedades Financieras de objeto Múltiple o deberán desaparecer hacia el año 2013.

III.- Ahorro y crédito popular. La red creada por BANSEFI y las autoridades de la SHCP.

La Ley de Ahorro y Crédito Popular reconoce la existencia de dos tipos de instituciones financieras denominadas Entidades de Ahorro y Crédito Popular que son de dos tipos: Sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (Cooperativas) y Sociedades financieras populares (SOFIPOS).

Uno de los objetivos políticos de esta legislación fue regularizar a las instituciones de las anteriores etapas y sujetarlas a una supervisión y vigilancia (auxiliar) por parte de Federaciones y Confederaciones formadas por las propias Entidades de Ahorro y Crédito Popular emulando el sistema alemán y canadiense que le permite a la autoridad reducir costos en las funciones de supervisión, pero incorporando dentro de la legislación, un conflicto de intereses manifiesto, ya que las entidades supervisoras están conformadas por los entes supervisados. En el sistema creado por este marco legal, juega un papel importante el gobierno como coordinador, promotor y capacitador a través de un banco de desarrollo, el Banco Nacional de Ahorro y Servicios Financieros (BANSEFI) resultado de la modernización del Patronato del Ahorro Nacional. Cabe señalar que el rol jugado por la Comisión Nacional de Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros ha sido pobre en la materia, ya que las publicaciones sobre el particular son muy pocas y su difusión se realiza a través de Internet con lo cuál se asegura que muchos de los usuarios no tengan acceso al conocimiento sobre el particular lo cuál explica en buena medida que no se tengan noticias

Bajo el sistema de la Ley de 2001, las Entidades deben de ser autorizadas por la Comisión, previo dictamen favorable de una Federación (Certificación) y sólo se pueden obtener dentro de un determinado nivel de operaciones según la cobertura geográfica, por número de clientes y el tamaño de la Entidad considerando sus activos. Las Entidades requieren también contar con sistemas de información, manuales de operación y sistemas de cómputo como criterios adicionales para evaluar el nivel de operación que les corresponda mismo que no podrán cambiar sino cada 2 años.

El esquema de Niveles de Operación tiene como premisa el que se le permita un mayor apalancamiento de sus activos y sofisticación en las formas de captación a medida que tenga mayor solidez, así por ejemplo, ninguna autorización inicial puede ser por arriba de nivel III, el descuento de cartera y la emisión de certificados bursátiles, únicamente está reservada a entidades del nivel IV.

El anterior es un esquema altamente regulado y que en principio seguirá vigente por ser el mecanismo para poder llevar a cabo actividades de captación de ahorro. Sin embargo, tenemos la opinión de que por su propia complejidad este sistema podría verse vulnerado muy pronto por la entrada al mercado de nuevos bancos y sofomes con una orientación muy clara a atraer la confianza de grupos de población actualmente marginados del sistema financiero.

Al momento de escribir el presente documento, aún existe un gran número de cajas y financieras que no han concluido su proceso de certificación como lo demuestran datos de la CONDUSEF que indican que hay 14 Entidades certificadas y 376 con “prórroga condicionada”. Nuestra opinión es que este sistema nunca será regularizado, pues los líderes de las Federaciones consideran que el esquema no es adecuado ya que en las décadas de los 50´s a los 80´s fueron “autorreguladas prudencialmente”, lo cuál es discutible porque en realidad no hay transparencia ni pueden rastrearse datos acerca de la gestión de esas instituciones y la ignorancia de los participantes y usuarios era peor que la que existe hoy en día.

IV.-Microfinancieras apoyadas por la Secretaria de Economía.

A través de la Secretaría de Economía se establecieron estructuras y programas (FONAES, FINAFIM, PRONAFIM) cuyo objetivo político era lograr la llamada “changarrización” de la economía impulsada por el Gobierno Federal. Lo anterior implica un esquema de redundancia y hasta cierto punto descoordinado para atender las necesidades financieras de la eufemísticamente llamada Población Objetivo (en situación de miseria en zonas geográficas de interés federal) susceptible de desarrollar micro y pequeñas empresas, sin embargo, no se establece un criterio objetivo como sería información del INEGI o instituciones de educación superior para determinar las regiones marginadas susceptibles de apoyo, sino que el criterio quedaba totalmente al arbitrio de la Secretaría de Economía.

El 17 de febrero de 2006 la Secretaría de Economía publicó en el Diario Oficial de la Federación una serie de reglas por las que se creó un esquema de entidades dedicadas al microfinanciamiento o micro financieras, las cuáles pueden adoptar la forma de sociedades o fideicomisos, (mencionan expresamente a las uniones de crédito) y las somete a un régimen prudencial mucho más simplificado que el previsto en la Ley de 2001, en el entendido que únicamente aplica para la parte concerniente al otorgamiento de crédito y no así a la captación de recursos de ahorro.

Bajo este sistema las micro financieras pueden hacerse acreedoras a una serie de créditos, subsidios y apoyos a través del FINAFIM (Fideicomiso del Programa Nacional de Financiamiento al microempresario), siempre  que cumplan con reglas de operación y su objeto principal sea otorgar créditos a sectores de la población en situación de pobreza con proyectos viables de ser financiados.

Los créditos otorgados tienen un monto de entre 50 mil pesos y el 22% del techo autorizado por el Comité Técnico (que depende del monto asignado en el Presupuesto Federal), cabe señalar que la continuidad de este esquema dependerá de que la Secretaría de Economía asigne los recursos nuevamente para 2007 y los años siguientes, ya que en principio este esquema se agota en 2006. Los subsidios a fondo perdido se otorgan directo a la micro financiera  para que los destine a asistencia técnica, capacitación, adquisición de software y establecimiento de sucursales, sin embargo, están condicionados a que las micro financieras tengan mínimo un año de operación con recursos del FINAFIM. Para el otorgamiento de créditos y donativos, se contemplan una serie de requisitos de información y estándares de operación que deben anexarse a una solicitud de crédito o apoyo.

V.- Crédito prendario en Casas de Empeño.

El empeño es la institución micro financiera más antigua de México. Desde la creación del Nacional Monte de Piedad en 1775 el otorgamiento de créditos prendarios ha estado ligado a la Iglesia, al Estado y prominentes miembros de la sociedad. Seria interminable hacer una relación de los beneficiarios por la actividad del empeño a lo largo de la historia, pero han sido lo mismo miembros del clero, de la alta sociedad mexicana e incluso funcionarios públicos como el famoso Licenciado Ramírez Limón en la década de los 70´s hasta prominentes miembros del sistema financiero contemporáneo que han invertido en este sector.

Llama la atención una caricatura aparecida en “El Hijo del Ahuizote” en febrero de 1900 en la que se critica el texto de la Constitución Federal de 1857: en el primer recuadro aparece el texto constitucional, “los esclavos, por el hecho de pisar territorio nacional, se considerarán libres”, la caricatura nos muestra a un grupo de europeos bajando en Veracruz de un barco transatlántico, la siguiente caricatura nos muestra a las mismas personas encargadas de tres negocios: una casa de empeño, un prostíbulo y una cantina.

La figura jurídica que se ha utilizado en tiempos recientes ha sido la de Instituciones de Asistencia Privada que es una forma de organización sin fines de lucro para fines altruistas.

El 6 de junio de 2006 se incorporó un artículo 65 bis a la Ley Federal de Protección al Consumidor a fin de regularizar a las instituciones y sociedades dedicadas de manera profesional al otorgamiento al público de créditos prendarios sobre diferentes tipos de bienes. En dicha disposición se les obligó a registrar ante la Procuraduría Federal del Consumidor el contrato de crédito prendario que utilizan, así como transparentar al público los términos y condiciones así como las tasas de interés aplicables a los préstamos que otorgan.

Asimismo, la Profeco ha iniciado sus funciones de verificación e información al público de donde ha desprendido que en 2007 las casas de empeño constituidas como Instituciones de Asistencia Privada tienen una tasa de crédito anual del 24%, mientras que las sociedades mercantiles oscilan entre un 36% y 276%.

VI.- Liberalización del crédito.

En el Diario Oficial de la Federación del 18 y 28 de julio de 2006 se publicaron una serie de reformas a leyes financieras y fiscales a fin de permitir y fomentar que cualquier empresa mercantil se constituya con el objeto principal de otorgar crédito y realizar operaciones de factoraje y arrendamiento financiero.

A partir del 19 de julio de 2006 cualquier persona puede llevar a cabo operaciones de factoraje y arrendamiento financiero sin necesidad de autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Asimismo, se eliminó de la Ley de Instituciones de Crédito la figura de Sociedades Financieras de Objeto Limitado.  En 2013 quedarán sin efecto las autorizaciones para las actuales Sofoles y las organizaciones auxiliares del crédito arrendadoras financieras y factorajes financieras. Curiosamente, para transformar una Sofol en Sofome deben realizar un trámite ante la SHCP, razón por la cuál suena mucho más razonable transformarse en Banco como Compartamos o constituir una nueva Sofome.

No se requiere autorización gubernamental para la realización habitual y profesional de arrendamiento, factoraje financiero y otorgamiento de crédito, en el entendido de que dicha actividad puede ser realizada por entidades reguladas (cuando forman parte de un grupo financiero), sujetándose a la supervisión de la CNBV o por entidades no reguladas (cuando ninguno de sus accionistas está sujeto a supervisión y vigilancia de la CNBV) y por tanto pueden operar sin la supervisión de la CNBV.

Las entidades no reguladas son sociedades anónimas denominadas sociedad financiera de objeto múltiple no reguladas dedicadas a otorgar crédito, realizar factoraje o arrendamiento financiero e inclusive ser fiduciarias en fideicomisos de garantía y que su única limitante será el que no podrán captar recursos del público. Como las Sofomes se consideran integrantes del sistema financiero siempre y cuando el 70% de sus activos sean cartera crediticia o 70% de sus ingresos provengan del otorgamiento de crédito, la cartera crediticia no se considera para efectos del impuesto al activo y no causan impuesto al valor agregado. Es importante tomar en cuenta que en el caso de factoraje financiero existirá la obligación de la Sofome de notificar al deudor la transmisión de los derechos de crédito, excepto cuando se trate de cobranza delegada. Se supone que existe una “ventaja procesal” ya que los registros contables, estados de cuenta son título ejecutivo, sin embargo, la reforma aparente en las normas sustantivas no tiene un correlativo en la mejoría de la actividad de impartición de justicia por lo que la saturación de los tribunales se incrementará y por tanto la ineficiencia será caldo propicio para mayor corrupción en los intentos de cobranza.

Como obligaciones relevantes a cargo de las Sofomes, se tendrá que aplicar alguna metodología para dar cumplimiento a medidas tendientes a prevenir el lavado de dinero y se deberán rendir informes periódicos sobre este particular directamente al Sistema de Administración Tributaria. Asimismo, se deberá someter al procedimiento de conciliación previsto en la Ley de Protección y Atención al Usuario de Servicios Financieros. No es obligatoria la contratación e intercambio de información a través de una sociedad de información crediticia, sin embargo, este elemento será un indicador de calidad de la Sofome.

El atractivo y riesgo de este sistema es que no se requiere de la aplicación de una red de seguridad, nivel de capitalización o regulación prudencial y a través del descuento de cartera o factoraje podría llegar a generarse un apalancamiento que pudiera resultar en un calentamiento de la economía y en una eventual quiebra de las empresas más arriesgadas e incluso teóricamente existe un riesgo sistémico en la industria del otorgamiento de crédito. Asimismo, la falta de difusión de la cultura global sobre el micro crédito generará que el crédito se otorgue indiscriminadamente a cualquier participante haciendo descansar el costo en los sectores cumplidos de la población por lo que no anticipamos una mejoría en la baja de tasas que teóricamente es lo que busca esta reforma. Creemos que muy difícilmente se aplicarán ideas como las que sugiere Lassen en el sentido de la mayor responsabilidad de las mujeres cuando son receptoras de créditos y mucho menos se buscarán esquemas de solidaridad, avales sociales y transmisión de la propiedad de las instituciones crediticias al grueso de la población.

Por otro lado, la entrada en el sistema de nuevas Instituciones Bancarias vendrá a compensar esta situación, ya que en muchos casos las nuevas instituciones estarán en una situación altamente ventajosa frente a los actuales bancos y nuevos micro participantes del sistema por su capacidad financiera, alcance geográfico y por el manejo mercadológico y psicológico tendiente a ganar la confianza de los distintos sectores de la población a los cuáles actualmente atienden como comercializadoras mediante la proveeduría de alimentación, bienes básicos y de consumo duradero.

Según información divulgada por CONDUSEF, a la fecha de este artículo existen 27 sofomes constituídas e identificadas por la autoridad.

VII.- Una nota sobre Spira.

Desde el año 2004 existe en México un sistema de crédito a través de una tarjeta de servicios afiliada a los sistemas globales VISA/MASTERCARD llamada Spira orientada a los usuarios de tarjeta de crédito de primer ingreso al sistema de pagos. La página de Internet carece de toda ética de transparencia corporativa ya que no da ningún tipo de información y únicamente señala que Spira, S.A. de C.V. es la empresa emisora de la tarjeta. Por otro lado el manejo de información, logotipo, colores y contenidos claramente tienen un efecto mercadotécnico de seducción: la página de Internet busca establecer un vínculo psicológico con un consumidor joven mediante anuncios comerciales y seduciendo con la posibilidad de acceder a promociones de viajes, compras y diversas alternativas de entretenimiento popular si se es usuario de la tarjeta. Si uno trata de obtener un contrato escrito debe de iniciar una solicitud en línea, la cuál tiene una serie de candados que no permiten procesar una solicitud si se cuenta con tarjeta bancaria, antecedentes crediticios favorables o incluso si se es abogado. El sistema es operado por Invex grupo financiero y según diversas páginas de crítica en Internet tiene una de las tasas de interés y comisiones más altas del sistema y no ha sido monitoreada ni por la Condusef ni por la Profeco ya que se ubica en un “limbo” de supervisión. Es meramente anecdótico que se haya utilizado el nombre de Spira ya que en el juego electrónico de consola japonés Final Fantasy X y en la película también del japonés Sakaguchi: Final Fantasy The Spirit Within (y por tanto en el lenguaje de gran parte de su mercado objetivo) es el nombre de la tierra que una vez fue próspera pero que ha caído en desgracia tras la llegada de la bestia Sin.

Conclusión

Las microfinanzas en México son un negocio rentable económica y políticamente basado en la ignorancia de gran parte de la población. A diferencia de sus contrapartes en otros lados del mundo no son un tema inspirado en la solidaridad social ni en el avance para mejorar la condición de quienes se encuentran en condiciones de pobreza. La filosofía y cultura de la apariencia que prevalece en nuestra sociedad, en el mejor de los casos, nos permite encontrar ejemplos aislados en los que existe un beneficio parcial para las comunidades y poblaciones en condiciones de miseria siempre y cuando esto reporte un beneficio a los accionistas privados de las instituciones. La apertura del crédito y la aprobación de nuevos bancos traerá nuevos participantes que en principio buscarán aprovechar el atractivo y rentabilidad de ofrecer crédito a altas tasas de interés a grupos que han permanecido durante mucho tiempo sin acceso a medios formales de financiamiento pero que en muchos casos pueden llegar a provocar un problema sistémico por un incumplimiento generalizado de pagos por parte de la población.

 
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